Días buenos, y no tan buenos
Ayer ha sido un día literalmente de aquellos. Desde el viernes pasado vengo incubando un simple resfrío. De esos bien simples pero bien feos. Un poco de fiebre, dolor de garganta y de oídos y la nariz pegada a la caja de Kleenex. Poco a poco la cosa se ha puesto peor, bueno, tal vez…
