Un manifiesto de Fé
Algo terrible y maravilloso ocurrió esta semana. El martes por la noche, cuando terminábamos felices y agotados el fin de semana largo, sonó el teléfono. Es esa llamada que llega tarde por la noche y que sabes que no trae nada bueno, ni bien vi que la llamada venía de casa de mis papás, con…
