18 de Abril del 2013
Cambiando de Cara
Puse algunas fotos y el dato de quien me cortó el pelo en este post pero me siguen pidiendo el dato así que just in case lo posteo acá también.
Estaba con las greñas larguísimas, dejando rastro por todos lados y es que si crees que el embarazo te deja calva espera a la lactancia, se te cae la vida entera con melena incluída así que fui con Thomas, un nuevo amigo estilista para que me haga lo que quiera, literalmente. Y debo decir algo, por primera vez me han hecho un corte de pelo donde no debo correr a la secadora cada mañana para cepillarme ni quitarte volumen. Por primera vez puedo salir d ela ducha, ponerme unas gotitas para el brillo y correr por la vida con la hija en una mano y la compu en la otro y hacerlo todo con dignidad. Por primera vez en uffffff me he olvidado de vivir con una liga de pelo en la muñeca de la mano, en la mesa de noche, en la caja de cambios de mi carro, en el carro de mi marido y otra en cada cartera, por si se me pierde una. Ahora, no se dónde está ninguna porque hace semanas que no necesito usarlas y no sabes lo feliz que esto me tiene.
Primero cortó un mechón largo (que no fotografié!), luego uno mediano, el que ves acá, y luego, cuando me preguntó que tan corto estaba dispuesta a ir, remató con un tijerazo más.







