Un clóset que funcione para ti

Escrito por: Vanessa
el libro de serendipity

Ayer, mientras hablaba con un grupo de mujeres emprendedoras y maravillosas sobre el estilo personal, lo que todas deberíamos tener en nuestros clósets, la importancia de editarlo cada cierto tiempo, etc, ect, etc, hice hincapié en una frase que para mi es casi casi terapeutica:

Vístete para la mujer que eres HOY.

Vístete para la mujer que eres hoy. No para la mujer que fuiste hace cinco, siete o diez años. No te vistas para la mujer que fuiste hace 10 kilos porque simplemente hoy eres una mujer distinta. Tampoco vistas tu clóset con ropa para la mujer que serás dentro de un año cuando termines la maestría, obtengas tu puesto soñado ni para cuando bajes todos los kilos que te prometiste finalmente bajar.

Deja ir los recuerdos (o mételos en un cajón, pero solo UN cajón) y no llenes tu clóset con el pasado. Vístete para la mujer que eres hoy porque la mujer que eres hoy es el resumen de todas las mujeres que fuiste y es el fundamento, la base, para la mujer que serás.

Para mi, verlo así y entenderlo, aceptarlo y perdonarme fue un proceso largo que me ayudó a ser finalmente feliz conmigo misma. No que hoy tenga el tema resuelto a la perfección y no me esfuerce por lograr siempre mi mejor versión pero si me preguntas, hoy a mis 40 años y mis cincuenta y varios kilos estoy mucho más en paz conmigo misma que a mis 20 años y 48 kg.

Me tomó mi primera maternidad, me tomó tener a mi Vale entender a mi cuerpo y apreciarlo aunque ya no sea el mismo. Saber que eso ESTA BIEN. No ser la misma está bien porque es imposible que luego de mi primera hija sea la misma mujer que antes. Me viví y me encanté a mi misma con 9 meses de embarazo, con 16 kilos extras, un año de lactancia.

Así que un buen día me senté y dejé ir mis jeans talla 26, mis blusas talla 2 y politos XS. Está bien. Esa ropa sirvió un día a la Vanessa que fui y se los agradezco infinitamente, de verdad que sí, pero hoy, HOY necesito ropa que me quede a mi, no sólo a mi nueva talla si no a mi nueva vida que implica roles que nunca tuve antes pero que hoy se roban el show de lejos. Ser mamá es, en estos momentos, mi trabajo favorito y para eso, los jeans a la cadera (que GRACIAS  la vida ya no están a la moda) no me sirven. No me sirven los crops y los tacones tienen sus momentos, pero la verdad es que las zapatillas me resultan demasiado atractivas hoy en día junto con mis pantalones a la cintura y tops de una talla más a la habitual porque aún tengo esa pancita que no se termina de ir.

Además de ser mamá soy emprendedora así que mi ropa, ni muy muy ni tan tan, debe ser capaz de llevarme del parque a una reunión de chamba en un dos por tres, ir al super mercado, recoger a los chicos del cole, ver que almuercen y volar a otra reunión. Así de rápido voy por la vida y así de versátil debo ser. Para eso, tengo que dejar ir. Para entender eso, tuve hacer las paces conmigo misma, guiñarme el ojo prometiéndome que jamás dejaré de cuidarme,  entendiendo y respetando cada centímetro de mi nueva piel.

Vístete para la mujer que eres porque ella es un resumen de la mujeres que fuiste y eres la base para la mujer que serás.

Como bonus track, cuando hacer las paces con tu clóset y contigo misma, aprendes a entender la moda, la ropa, como verdaderas herramientas que trabajan a tu favor para convertirte en esa persona que eres y en el camino, en la persona que serás.

Siempre digo que la moda es tan banal como una quiere que sea. Para mi, la moda es parte del juego. Cada mañana tengo que vestirme así que cada mañana decido qué ponerme. Y ahí empieza mi día y marco la pauta de cómo serán el resto de mis horas. Así que no, no puede ser banal, tu clóset no puede estar lleno de ropa imposible ni de ropa que no cumple la función de vestir a la fabulosa mujer que eres hoy, acá y ahora. Ropa que hable de ti, de tu personalidad, de tus gustos, que destaquen todo lo lindo que tienes y que te de la confianza que necesitas para lograr lo que necesites lograr. Ropa que te haga sentir bien, orgullosa de ti misma en dónde sea que estés.

Que tu clóset hable de ti sin haber dicho ni una sola palabra, para eso, debes permitir que tu clóset vista a la mujer que eres hoy.

3
Post relacionados

Comentarios

  1. Erika

    Me encanta cuando haces este tipo de post, son lavacerebro jajaja, justo quise organizar mi closet porque ya no entra nada, y la muy terca ( yo) quise guardar todo y solo retiré dos prendas. Tengo que volver a organizarlo todo y sacar la ropa que en definitiva no usaré y que ocupa espacio y como el Dr. Pérez Albelda dijo que cuando no hay espacio y todo se acumula, la energía no circula. Así que ya que estoy más gordita sacaré mi ropita talla s y le daré nuevas dueñas. Un beso Vane

    Reply
  2. Teresa

    Me encanta lo que dices. Tal cual como lo pensaba. Tienes esa habilidad para saber expresar en palabras lo que muchas sentimos. Hace un tiempo también le dije adiós a mi cuerpo de los 30 años. Ahora que tengo 45, mi cuerpo ha cambiado, tengo una dieta bastante saludable y hago ejercicios pero el cuerpo ya no es el mismo. Me he comprado ropa que me queda bien y que va con mi cuerpo. Me siento cómoda y poco a poco le dije adiós a mi talla 4. Gracias, Vanessa.

    Reply

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Usted puede utilizar las etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>