Ayer ha sido un día literalmente de aquellos. Desde el viernes pasado vengo incubando un simple resfrío. De esos bien simples pero bien feos. Un poco de fiebre, dolor de garganta y de oídos y la nariz pegada a la caja de Kleenex. Poco a poco la cosa se ha puesto peor, bueno, tal vez no peor si no que el resfrío simple e idiota va llegando a su máxima expresión, sigue su curso y contra eso saben los científicos y expertos más destacados que simplemente, no se puede hacer nada. En este punto, siente que me han pateado la espalda y me duelen todos y cada uno de mis músculos.
Una desgracia porque como bien dijo mi amiga Lau, lo único que puedes tomar es Panadol y el Panadol para estas cosas es igual que un Desenfriolito o para el caso, que un caramelo de limón. O sea, no puedes hacer nada y aguantarte como macha para no hacerle daño al bebé naturalmente.
Sumado a eso, ayer cumplí una semana más de embarazo y el bebé decidió crecer o que sé yo pero desde ayer me ha salido una panza, pero una panza que NO TENIA!!! O sea, tengo una suerte de pelota de futbol en la barriga que hace que ya me la empiece a tocar y acariciar, es más, ayer tenía que hacer compras para mi casa y con toda mi raza me cuadré en el lugar para embarazadas e hice mi cola en la de personas mayores, discapacitadas y embarazadas. No por fresca ah!, si no que ahora te cuento.
Resulta que mi útero está del tamaño de un melón y mi bebé precioso se ha mandado una crecida de aquellas desde ayer, o al menos la panza de forma descarada decidió salir a la luz. Con esto, todos los órganos por dentro se tienen que reacomodar para darle espacio al inquilino y todo lo que viene con él (cordón umbilical, placenta, saco gestacional, etc…), que no es poco y ocupa espacio, espacio que antes no había. Debe ser por eso que ayer no he parado de tener dolores en el útero, pero como que son dolores musculares, como un eterno cólico de regla me imagino yo propio de todo lo que está pasando. Y duele, duele!!! Duele cuando te mueves porque sientes como todo se mueve, duele cuando caminas, cuando te paras o cuando te sientas, o al menos así me ha dolido todo ayer. Por eso usé los beneficios de una embarazada y no me siento culpable
Mi doctora me dijo incluso que iba a sentir como me iba “abriendo” por dentro en estas semanas y que eso era normal, pero si sigo con este eterno cólico hoy paso por su consultorio por qué crees, que seas blogger independiente no quiere decir que te puedes tirara morir de la cama con un helado en la mano, nooooooooooooo, tienes más responsabilidad que nunca y no puedes parar de chambear!!! Lo que es peor (o mejor???) es la Semana de la Moda de Lima y tengo desfiles toooodos los días donde debo verme bien y parecer que no me duele nada de nada. Cómo haríamos esto???
Y hoy la cosa no es diferente. tengo que dictar clases en la mañana (Miraflores), reunirme con mi abogado por lo de Indecopi, recoger mi vestido de Gerardo Privat (San Isidro) y aunque suene tonto, hacerme las canas, cejas, manos y pies en Surco porque hay dos fiestas en la noche (Claudia Jimenez y Vogue) y por mucho relajo y glamour que parezca, hacer estas cosas es parte de mi chamba, además ir a ver la nueva colección de Minx para este Otoño, y reunirme con mi asistente para ver cómo organizamos lo que queda de la semana. O sea, salgo de mi casa 9am y no vuelvo hasta las 5pm, lista para arreglarme y salir con una sonrisa de que aquí no pasa nada. Sé que para muchos leer esto puede sonar superficial o qué se yo (peluquería, vestidos, zapatos, blah!) pero cuando hay que manejar en este tráfico del demonio, caminar, subir y bajar del carro 100 veces y te duele el cuerpo de pies a cabeza, se vuelve todo en uno de esos días que meterme a la cama de mi mami no me vendría mal, o en su defecto, tener un chofer, ja!
Listo, basta de cosas, a postear!
De paso, sabías que el embarazo de una mujer son 40 semanas??? O sea, son 10 meses no 9. Estoy justo a la mitad, vamos pa’lante no más!!!