8 de Julio del 2012
Antes que llegues
Han pasado muchos días desde la última vez que te escribí y con eso, muchas cosas también. No tienes idea mi pedacito de anticucho como vas creciendo dentro mío, es increíble pero cierto, cuando pienso que mi panza no puede crecer más, ZAS, tu me sorprendes amaneciendo con una barriga más grande de la que tenía cuando me fui a dormir. El cuerpo de una mujer es una cosa loca, loca, loca.
Esta semana ya empezamos a ver lo que vamos a hacer con tu cuarto. Según yo, por valor sentimental, por puro plan de reciclaje y de gastar lo justo y necesario, chapé el juego de dormitorio de tu abuela, que también fue mío y que ahora será tuyo. Tengo que repararlo y lo cierto es que la cosa medio que me aterra porque algunos me dicen que arreglar las cosas a veces salen más caras que comprarlas, pero confío en que podré lograr lo que quiero, como lo quiero. Que qué quiero? Quiero que tengas el cuarto de un ángel. No quiero princesas, ni mariposas, ni rosado con fucsia, ni barbies ni nada que te quite tranquilidad.
O sea, sé que vas a tener sí o sí la edad (y palabras) para pedirme toooodo rosado, pero será cuando seas más grandecita pequeña lagartija, cuando puedas pedir, mientras tanto yo, tu santa madre junto con tu papi hemos decidido que queremos colores neutros, mucho beige y vainilla, mucha tranquilidad….por ahora, porque cuando me pidas los disfraces de princesas y quieras tus paredes rosadas, tus sabanas rosadas y hasta tu cepillo de dientes rosado, pues no me quedará que dartelo. Por lo pronto, la idea de tu cuarto pasa por acá:
Ahora, temo que la cosa termine echa un sancochado porque, tu cuna, la que nos regaló tu abuela, es color madera oscura. Por otro lado estoy colocando en tu cuarto una cama adicional (uno nunca sabe donde me quede dormida) que es la mía de soltera, y va en bonce y blanco y finalmente están los muebles de mi mami y entonces, mi misión en estos meses será encontrar la forma más inteligente de que estos tres estilos tengan algún sentido. Algunas cosas las harán los profesionales y otras tu papi (porque si él no mete mano a tu cuarto muere infartado), todo bajo mi dirección artística claro está. Así que renacuaja mía deseanos suerte porque ese nuestro siguiente pequeño GRAN proyecto.
Pero no es lo único. Mientras que llegas, estamos aprovechando además de hacer en la casa esos ajustes que nunca hicimos y que una vez que nazcas, dudo mucho que hagamos. La alfombra que queríamos, el cuadro que nos faltaba, la cómoda en la sala para apoyar no sé bien qué. Quiero terminar de decorar esa gran pared blanca que une la sala con el comedor así como poner algunos fotos que faltan y reparar alguna que otra tontería, pero esas tonterías que están pendientes hace un año y que si no nos ponemos la pilas ya ya ya, estarán pendientes hasta que entres al colegio. En fin, estas son mil últimas dos adquisiciones para esa gran pared blanca, son las ilustraciones del gran Gerardo Larrea que me pasan de vuelta porque le añaden esa dosis de color y moda -jojojo- que le faltaba a la sala.
Y ahora me despido pequeña langosta porque debo acostarme temprano, mañana tengo que estar al alba en un programa de tele y ojeras, no queremos, menos cuando debo seguir hablando de temas legales, esperemos y esto termine antes que tu llegas porque dos años así ya es más que sufi.
Te amo chiquilla, y qué crees? Nos vemos pronto!!!





