10 de Julio del 2012
Mañana Eterna
Pimpolla mía, no sabes qué mañana la que han pasado tu papi y yo hemos pasado, y la abuela también.
Tempranito fuimos a la clínica para hacernos la ecografía de rutina, ya estamos empezando la semana 32, en realidad la cuenta regresiva está a la vuelta de la esquina y tocaba volverte a ver. No sabes cómo me puede emocionar eso, escuchar tu corazón, ver tus pataditas, ver incluso tus costillas, tu potito, como levantas el dedo…no sé, son muchas las emociones y energías puestas en esos breves segundos.
En fin, fuimos tempranito, pagamos y oh sorpresa, la máquina de la 4D está malograda hasta próximo aviso (la última vez, tardaron 6 meses en arreglarla), vaya usted a que le reembolsen y vuelva a pagar por una ecografía normal porque tu papi y yo teníamos que verte sí o sí. Lo más fastidioso en realidad acá es la cola y la espera, el trámite en sí…porque yendo a la clínica tempranito lo que queríamos era verte prontito, no hacer colas y cosas pero bueno, es parte del proceso.
Procesado. Entramos a consulta y en eso el doctor me dice que bla, bla, bla….acá están los testículos, lo que no veo bien es su pene. PERDON. Se me bajó la presión y no sentía mis piernas ni mis manos. Cómo que testículos y pene??? Si es una niña!!! Quién dijo que era una niña???? No, eso es un error porque acá veo veo veo que es claramente un varón. Un varón señora.
Eso sí, agregó el doc, tiene el cordón umbilical enrollado con doble vuelta al cuello. Tome nota enfermera, no está dándole vuelta a los hombros, está bien pegadito al cuello en una doble rosca. Hay que vigilar eso.
Me dieron ganas de vomitar, me empezó a doler la panza, sentía que me apretaban el pecho, súmale a que ya se me había bajado la presión, sinceramente entré en modo automático.
Un hombrecito? El cordón umbilical apretandole el pescuezo a mi hijo? Que ya no es una hija???
Pero si siempre fue una hija!!! Cuando tu abuelo fue a Paris le compró tu primer vestido rojo muy Valentino. Tienes balerinas en animal print, sandalias de pitón que te han mandado desde NYC, vinchas con lazos y flores y zapatitos tejidos a croché para cuando salgamos de la clínica. Tienes un nombre, eres valentina y por eso el señor Valentino le puso tu nombre a su nuevo perfume, con publicidad incluida. Tienes shorts de corazones y polos que dicen Daddy’s Little Girl, ya compré un vestido para tu primera navidad, solo me faltan las panties. Hemos comprado también ropita por internet que tu papi va a traer pronto, enterizos con patitas, sin patitas, con mangas y sin mangas para recién nacidos y hasta los 9 meses, y si bien no me gusta mucho la idea de vestirte de rosado siempre y he buscado cosas muy neutrales, pues sí, he comprado rosa. Y tienes una personalidad increíble, te mueves como condenada, siempre digo que estás loca y que cuando nazcas serás una bandida, una tremenda, una juguetona incansable y no se si te gustará la moda como a mi pero eso no importa.
Pero el doc dice que no.
Cada que salimos con tu papi y vemos una nena hablamos de tus ojos, de tu sonrisa, de tus peinados! Cómo te vamos a peinar? A mi no me gusta nada muy elaborado (que tampoco sé hacer), tus rulos al viento y unos ganchitos es lo que mejor me parecía. Hablamos de cómo serás cuando crezcas, de tus enamorados y lo bronca que tu papi les va a hacer, de si serás celosa con él, de si serás la niña de sus ojos y cómo haremos cuando tengamos la segunda! Porque siempre te vemos con una hermanita.
Eres mi pequeña langosta, mi camotito, mi muñeca, Valentina la loca, Alientina cuando mi panza parece la panza de V Invasión Extraterrestre. Eres la princesa Valentina, eres las que agarra a patadas mis pobres costillas, la niña de mamá.
Y en un segundo, todas esas horas invertidas emocionalmente cambiaron porque ya no eres Valentina. No sabía ni cómo referirme a ti. Eras bebé y nada más que bebé. Y mi bebé tenía el cordón muy apretado al cuello. DIOS. Será mi culpa? El pilates? Las caminatas al Pentagonito? Ya sé, mis zapatos de tacón! Qué hice mal? Qué hago ahora? Me quedo en cama hasta que esto termine??? Cómo te ayudo!!!
Mientras pensaba todo esto y hablaba con Mamama una amable señora me escuchó y me habló de su doctor, que es un trome, Jefe de no se qué en el instituto de no se qué y que tiene los últimos equipos y es un capo entre los capos. Lo llamó y sacamos una cita enseguida. Bueno, hasta dentro de dos horas. Las dos horas más largas de mi entera existencia. Creo que ni cuando me iban a operar de Hidrocefalia y un dizque tumor en la cabeza estaba tan nerviosa como ahora. Porque el problema no lo tengo yo, yo…qué más da, lo tienes tu y tu eres demasiado chiquitin@ e indefens@ para defenderte de un cordón, como para defenderte de nada, mi única misión en esta vida es cuidarte y velar por ti, pero a estas alturas, cómo lo hago?
Claro, tranquila que esas cosas pasan. Eres madre primeriza y todo te asusta pero esas cosas pasan, los cordones se enredan y se desenredan como por arte de magia, los bebés están bien, si no ya habrías entrado a una cesárea de emergencia, tranquila, todo va a estar bien…Yo sólo necesito saber cómo ayudarte.
Dieron las 11.30am y llegamos a la consulta con este nuevo doctor que en dos patadas nos dijo que, eres una nena 120% y que no hay nada de malo con tu cordón. Lo ves? Lo tiene puesto como una bufanda no más, como una bufanda sin enrollar ni nada, ya está de cabeza, eso sí, pero, mmmm, déjame ver, todo está bien y miremos nuevamente, papá, lo ves? Ves un granito de café acá (y como tu papi es médico al toque la capto mientras que a mi me costaba tantito más, la más Rachel)??? Ok, esa es su vulva, es una nena. Eres Valentina otra vez y no hay nada de malo con tu cordón ni con tu cuello. El embarazo está perfecto, esta semana entramos a la semana 32 y solo faltan 8 más para que llegues.
Son diez para las dos de la tarde y el corazón aún me late a todo motor, sigo mareada, agotada mentalmente. Esta ha sido una de esas mañanas eternas pequeña Valentina. Tengo muchas ganas de llorar pero no puedo, tengo que terminar una charla que debo dar ahora.
Todo está bien, todo va a estar bien, tu estás bien y si tu estás bien, pues yo estoy de lo mejor.
